Cuando perdemos a un ser querido pasamos por un proceso llamado DUELO, este tiene cinco pasos de adaptación, especialmente tras la muerte de una persona cercana.

Elisabeth Kübler-Ross, psiquiatra suizo-estadounidense nacida en 1926 se especializó en los cuidados paliativos y en las situaciones cercanas a la muerte. Trabajó durante años en contacto con pacientes en estado terminal y desarrolló el famoso modelo de Kübler-Ross en el que establece 5 etapas de duelo.

ETAPAS DE DUELO

  1. NEGACIÓN: Solo piensa cosas como “esto no puede ser verdad” o “seguro que es una pesadilla“. El hecho de negar la realidad permite amortiguar el golpe y aplazar parte del dolor que nos produce esa noticia. Ayuda a que el cambio de estado de ánimo no sea tan brusco que nos dañe. La negación no puede ser sostenida de manera indefinida porque choca con la realidad así que terminamos abandonando esta etapa.
  2. IRA: Al descubrir que la pérdida es real, llega el momento del enfado, rabia y resentimiento, son fruto de la frustración que produce la muerte y no poder hacer nada para arreglar o revertir la situación. Esta etapa de crisis domina el choque de dos ideas (lo deseable y lo inevitable) con una carga emocional muy fuerte, por lo que es fácil que se den estallidos de ira. Aunque en parte creemos que es injusto, la ira se dirige contra personas que no tienen la culpa de nada, o incluso contra animales y objetos.
  3. NEGOCIACIÓN: Empieza a aceptar ligeramente la pérdida, valoramos todo lo bueno que esa persona te dio en vida y buscas soluciones para aceptarla como mantener su recuerdo. Ofrece la fantasía de estar en control de la situación, en esta etapa el dolor es aliviado imaginando que hemos retrocedido en el tiempo y que no hay ninguna vida en peligro. Pero esta etapa es breve porque tampoco encaja con la realidad, resulta agotadora por estar pensando en soluciones.
  4. DEPRESIÓN: Vuelve a “recaer” por la pérdida que se ha producido. Aparece una fuerte tristeza que no se puede mitigar mediante excusas ni con la imaginación, entramos en una crisis existencial, hay que aprender a aceptar que la otra persona se ha ido y hay que empezar a vivir en una realidad definida por esa ausencia. Es normal aislarnos más, nos notamos cansados, incapaces de concebir la idea de que vayamos a salir de ese estado de tristeza y melancolía.
  5. ACEPTACIÓN: Fase final, se asume que esa persona no va a volver y que la pérdida es totalmente inevitable. Se aprende a seguir viviendo en un mundo en el que ya no está, surge un sentimiento de bienestar. Esta fase se da porque la depresión del duelo se va extinguiendo con el tiempo, es necesario reorganizar activamente las propias ideas que conforman nuestro esquema mental. No es una etapa feliz, al principio se caracteriza por la falta de sentimientos intensos, poco a poco va volviendo la capacidad de experimentar alegría y placer.
Cada una de las etapas tiene una duración que depende de cada persona y de cada pérdida.

Ahora sabes que el periodo de tiempo que pasa desde que perdemos a una persona hasta que aceptamos su pérdida y somos capaces de superarla se llama DUELO. En Recinto Funeral San José, excelente agencia funeraria en Puerto Vallarta, Jalisco te ayudaremos a llevar a cabo la documentación o asesorarte en servicios de previsión.